¿Se acuerdan?

Por Mario A. Medina

El 20 de abril de 1997 la reportera del diario La Jornada, Rosa Icela Rodríguez daba cuenta del discurso del entonces presidente nacional del PRD, Andrés Manuel López Obrador en apoyo del candidato Lázaro Cárdenas Batel. La cabeza rezaba: “Campaña priísta de lodazal, miedo y migajas, dice el líder perredista”. 

La hoy Secretaria de Seguridad Ciudadana, informaba de los dichos del perredista: “La campaña del PRI la dicta Carlos Salinas desde Dublín” y que giraba a partir de tres ejes, pero particularmente, a partir de la política del miedo, de asustar a la gente, de que iba a haber caos  independientemente de la calumnia y de la mentira.

En 1994, el PRI utilizó el llamado “voto del miedo”. En ese entonces “desplegó toda una campaña entre la población al asegurar que, si no votaban por Ernesto Zedillo, el país podría entrar en una etapa de inestabilidad e ingobernabilidad”. El modus operandi sigue siendo el mismodonde la Iglesia católica no ceja de meterse con todo y sotana. 

En 2018, por más esfuerzos que hicieron con la participación principalísima de los empresarios para evitar llegara López Obrador a Palacio Nacional no pudieron impedir que el tabasqueño ganara. Hoy aquellos que les deba más que urticaria con sólo pensar que ganaría El Peje, se han unido en un bodrio político que se llama “Va por México”, cuyo jefe de la mafia, Claudio X. González y su compinches claman a la población ejerzan el “voto útil”, pero no nos dicen ¿útil para quién?

Fue precisamente esta pregunta que la escuché de una mujer joven, no mayor de 30 años que viajaba en el Metro con otras dos amigas que, interesante, hablaban de política. Incluso lamentaban muchas de las decisiones del Presidente López Obrador y hasta trataban de hurgar entre los “signos”que hay en este momento, de quién podría ser el “bueno” o la “buena” por Morena para el 2024. 

Me sorprendió la joven cuando dijo: “estos pendejos creen que ya se nos olvidó de cómo nos pasaron a chingar”, mientras otra la interrumpió: “mis papás me han platicado que los únicos ganones han sido los del PRI y los del PAN, que son una bola de corruptos”, pero al mismo tiempo aceptaban ante la insistencia de la otra que el Presidente “luego la pendejea”.

¿Qué tanto podría incidir las campañas que como en el 2018 se impulsaron desde la iniciativa privada?, destacadamente desde la Coparmex para que las y los ciudadanos voten por una alianza que hoy, extrañamente, sus dirigentes nos dicen que están muy preocupados por la población que están muy alarmados “por la pobreza, por la falta de empleos, de servicios de salud, por la inseguridad, por la censura, por un gobierno que miente y traiciona”. Me conmueven.

Sí, efectivamente, el gobierno de la 4T tiene muchas responsabilidades porque ha habido muchos desaciertos que, es cierto, están llevando a algunos sectores que votaron por AMLO en el 2018 a dudar el sentido de su sufragio. Al interior del gobierno y de Morena, en voz baja, reconocen que su votación puede caer. 

Sí, son muchos los elementos negativos que inciden en contra de Morena y que hoy en varias de las encuestas seriasse reflejan, pero también es cierto – y este es un problema- la mala fama de las casas encuestadoras que como se ha mostrado en el pasado son adictas a “cucharear” los resultados de los estudios demoscópicos, que les puede servir como una narrativa para influir entre la población para que ésta cambie su decisión de por quién votar. 

El asunto aquí es que el 1 de julio de 2018 la sociedad mexicana decidió sacudirse a quienes históricamente no sólo les robaron su voto, y que hoy de poco vale una disculpa –que les reclama por cierto Brozo- del trio que va por México y, que aliados desde hace buen rato, fueron parte “del saqueo, de la pobreza, de la desigualdad, de sus privilegios, de los desaparecidos, de los feminicidios, de las fosas, de las estafas maestras, de los odebrechts, de las casas blancas, del nuevo PRI de Peña y de la guerra del narco de Calderón”. 

¿Vale una disculpa de estos para volver a confiar en ellos? Sí, bien vale reflexionar nuestro voto; no olvidar lo que para el país han significado los gobiernos de los pasados 35 años que robaron a manos llenas, que no se preocupaban por los trabajadores con salarios de hambre y contrataciones leoninas, que reformaron las leyes no sólo para despojar y llevarse el botín sino que legalizaron el darle en la madre a la nación. 

Sí, es pertinente hacer de nuestro voto, un voto útil, pero ¿útil para quién? Morena debe reflexionar, y no sólo ello sino cumplir mucho de lo que prometió y no ha cumplido, ser el partido que la sociedad, toda, reclama, un partido inteligente que en verdad lleve a cabo la “revolución de las conciencias”, y no vea en la población sólo votos. 

El próximo domingo 6 de junio las y los mexicanos tenemos la posibilidad de decir nuestro futuro como país: regresar al pasado que ya sabemos a qué sabe, en dónde duele, de su pestilencia, de cómo se las gastan estos que literalmente van de nuevo por México, en una nueva versión del “Pacto por México”, como botín; en nosotros está volver a vivir o no la pesadilla que enfrentamos. 

El gran problema que tienen quienes hoy están gastando cientos de millones de pesos en campañas contra los y las candidatas de la alianza “Juntos hacemos historia” -que por cierto deberían ser considerados por el INE como gastos de campaña-, es que enfrentan a una población que tiene “memoria y dignidad”, dicen orgullosos los seguidores del Presidente. 

Aquella platica entre las tres jóvenes del Metro se volvió interesante cuando una cuarta, una extraña a ellas, vio, de manera amable, la oportunidad de cambiar el punto de vista de las otras, fueron varias sus argumentaciones hasta llegar a la ya repetida hasta el cansancio: “López Obrador un peligro para México”.

La respuesta de una de ellas con cierto tono de ironía y casi sin dirigirse, sin  voltear a la interpeladora, les dijo a sus acompañantes. ¿“Se acuerdan, por cierto, que no hace mucho a quienes siguen a López Obrador los descalificaban, les llamaban chairos ignorantespejezpmbiesultras,morenacosburros. Hoy a estos, claman, suplican, instan, imploran por su voto útil. ¿Se acuerdan”?

Que no le cuenten…

The Economist, otra vez The Economist. La portada de la revista británica puede tener varias lecturas. A) La imagen descalificadora del Presidente, por una fuerte preocupación de las élites del poder económico–léase la derecha política empresarial y sus aliados internacionales- porque la alianza “Va por México” puede fracasar estrepitosamente el domingo 6 de julio. B) Por esto último, un mensaje a JoeBiden para que “le ponga un alto” a AMLO. Por cierto no es de dudar que uno de los redactores del editorial de TheEconomist fuera el mismo Enrique Krauze. ¿Se acuerdan del “Mesías tropical”?

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