Gabriela Berumen, orgullosa intérprete de la música ranchera
En la actualidad, Gabriela Berumen es una de las mejores exponentes de la música mexicana, de la que se enamoró desde muy pequeña edad. Originaria de Iztapalapa, en la Ciudad de México, su pasión por cantar con mariachi para poner en alto el nombre de México, no la cambia por nada.
En charla con CAUDAL INFORMATIVO, la joven cantante se remonta a sus primeros años de infancia, cuando tuvo sus primeros contactos con la música de mariachi.
“Yo empecé a cantar la música mexicana como desde los cinco, seis años, pero fue como aficionada, porque yo veía mariachi que le llevaban a mi mamá, o en las fiestas, y siempre me llamó mucho la atención y la verdad es que le pedían mis papás que me ayudaran, que me enseñaran qué era esa música, desde entonces, desde los seis años, me robaban los mariachis para ir a cantar Las Mañanitas a las Vírgenes, la verdad es que fue así como yo empecé de que, ‘¿me prestas a tu hija para que le cante Las Mañanitas a la Virgen?’, y robándome porque a mi papá no le gustaba, y eso fue desde los seis años”, recuerda.
Gabriela Berumen no solo es una gran artista y digna intérprete del ranchero, sino que también es una mujer preparada, con estudios universitarios.
“Soy licenciada en Ciencias de la Comunicación, también estudié una maestría, hice una maestría en Artes Escénicas y ahorita una licenciatura en Desarrollo del Arte, porque mi intención en la música es no solamente ser cantante, sino también traer nuevas propuestas, explorar más lo que puedo hacer, investigar más sobre la música mexicana y poder ofrecer algo puro, porque la música de mariachi finalmente es de nuestra música lo más puro, lo más nuestro”, afirma orgullosa.
En su trayectoria profesional como cantante vernácula, grabó su primer disco en 2014, titulado “Por tu bien o por tu mal”. También ha lanzado al mercado discos LPs y sencillos, y ha tenido algunas colaboraciones con cantantes como Erasmo Catarino, y el “Flaco”, además de que ya tuvo una presentación en El Lunario, que fue un sold out con Los Chinacos de Toño Medina y participó en el programa “La Voz México”, en TV Azteca.
“Fui parte del equipo de Lupillo Rivera en 2019, y la verdad es que ese programa me abrió también muchas puertas. Primero fui invitada a cantar en el Lunario, que ahorita ya es más popular, pero siento que todavía hace unos siete, ocho años, el Lunario era como un recinto como que se tenía muy reservado para algunos artistas. Yo siento que tuve el honor de pisar ese escenario, me siento muy orgullosa, y ha sido una gran experiencia, y de ahí muchas otras cosas más han venido, y todas poco a poco y se han dado de manera bonita”, destaca.
Pero el camino de Gabriela Berumen en la música no ha sido fácil, pues no tiene el respaldo de alguna empresa discográfica, ya que se ha abierto puertas con base en su esfuerzo, talento y dedicación, al ser una artista independiente.
“Poco a poco yo voy picando piedra, yo soy una artista independiente, eso quiere decir que nadie ve por mi carrera más que yo, entonces eso soy, una artista independiente, soy de Iztapalapa, quiero que sepas que me siento muy orgullosa de mi delegación, que es una de mis banderas siempre, pero vamos a ver a la gente de Iztapalapa, es mi lugar de nacimiento y me siento muy feliz”.
“Lo bueno de no tener una disquera es que también he podido y me he tomado toda la libertad de elegir lo que yo quiero hacer. Cuando en algún momento quise estar con una disquera, me impusieron el género de banda, que era el género que estaba de moda, muy fuerte, gracias a Jenny Rivera, que es nuestra diva de la banda. Ella puso la banda fuertísimo, era nuestra Lola Beltrán de la banda, era algo muy impresionante.
“Yo respeto el género, pero siento que no hago clic con ese género, aunque sí lo he interpretado, sí me ha tocado cantar con banda. Y la razón por la que yo canto música mexicana es porque nadie me dice qué cantar. Yo digo qué quiero cantar, qué sencillo me nace, qué canción quiero coverear. O yo busco, o los compositores que me mandan, o que yo busco, que me dan canciones, yo elijo también. Eso es muy bonito, es un trabajo como muy personal, pero obviamente se reduce tu público”.
Afirma que ser artista independiente es un arma de dos filos, “porque toda la gestión de promoción la tengo que buscar yo”.
“Si yo no busco un espacio, mi música no se escucha, obviamente, y lo digo como es, las disqueras grandes le meten mucho dinero a sus artistas para que sean los más escuchados, y realmente es un negocio, yo entiendo esa parte, pero obviamente si yo me comparo con una industria como estas disqueras fuertes, yo soy un granito de arena, entonces por lo tanto tengo que moverme más, buscar más espacios, acercarme a los medios digitales, a pequeños, locales, todo para mí es importante, cualquier entrevista, porque yo no sé quién me vaya a escuchar y a quién le interese, a lo mejor de tus lectores o de tus escuchas, de 10 le gustó a uno y está padrísimo.
Hasta ahora, Gabriela Berumen ha grabado varios discos: el primero se llama “Por tu bien o por tu mal”, el segundo es un homónimo, “Gabriela Berumen”.
“En ese disco estrené una canción que se llama ‘Una de tequila’, y todo lo demás era nuestro catálogo de oro, que es muy importante, todo lo que es Felipe Bermejo, José Alfredo Jiménez, Tomás Méndez, Alberto Cervantes”.
Destaca que su más reciente se llama “Te seguiré, una adaptación al español del maestro Armando Manzanero, el arreglo es de Armando Amaya, y es la versión en mariachi de un éxito de Enrique Guzmán, Armando Manzanero le hizo la adaptación. Yo los invito a que la escuchen, ese es de mis más recientes sencillos, pero también hemos sacado muchos temas inéditos porque también me gusta probar otro tipo de interpretación, conocer nuevos compositores, seguir cantando nuestro catálogo, que es muy importante”.
Algo peculiar es que Gabriela Berumen tiene un grupo de compositores de cabecera de más de 70 años de edad, con los que está encantada, pues hacen canciones que llegan al alma.
“Ellos escriben, componen, y junto con el maestro José Luis Acevedo, que es arreglista, es músico de Pedro Fernández, también con el mariachi Gamamil ha hecho varias cosas interesantes y bonitas.
“Hemos hecho equipo y hemos trabajado en las canciones de estas personas, de estos señores, la señora Mari Sánchez, Manny Mercado, Mauricio Campo, todos ellos son señores adultos, mayores, que componen y que me permiten cantar sus canciones. Me gustaría que escucharan sus letras. Desde que escuchas las letras te das cuenta que no son letras de jóvenes, que son una manera de hablar de alguien muy mayor, pero son maravillosas. La verdad es que a mí me nace cantar esas canciones.
“Una de las canciones que más me gusta de ellos se llama ‘Pido ser feliz’. Es un gran tema, es alegre, también está ‘Déjame llorar mi pena’, ‘Para conocer mi cariño’, ‘Vagando entre tinieblas’. Grabé un tema colombiano que me compuso el maestro Weimar Vinasco un tema ranchero colombiano, lo grabamos en Ranchero Mexicano, se llama ‘Su Madre’, y es un tema pícaro, pero está padrísimo. Yo quisiera que la gente conociera estos temas, los disfrutara, y pues ahí se los dejo para que les dé la curiosidad y por lo menos le den una escuchada”.
-¿Cuál es el sueño que hasta ahora no has cumplido en tu carrera?
-Creo que los sueños se van construyendo, que van cambiando de forma. Siento que mi sueño se ha transformado y no es que no lo haya cumplido. He empezado a ver con más claridad, he empezado a tener más piso, los pies más en la tierra. Yo lo que quisiera en realidad es poder seguir cantando la música mexicana. Quisiera poder tener esa gran oportunidad para que la gente me conozca. Me gustaría transmitirle yo a mi hijo el amor por México, el amor por mi delegación, por ser de Iztapalapa. Mi país es muy importante, por eso cantar música mexicana para mí es como ser un funcionario público también, llevar a México en alto. Mi sueño es ver a México grande. Todo siempre me desemboca en lo hermoso que es mi país, lo orgullosa que me siento de mi gente.
Creo que mi sueño es ver a México bien grande, que su música ya suena en todo el mundo. No sé tú qué piensas, pero yo veo que el mariachi se está comiendo al mundo. Donde quiera hay mariachis. Por eso te digo que mi sueño se va transformando. Al final de cuentas me siento muy orgullosa de ser mexicana, de México, de cómo suena el mariachi en el mundo, ya no solamente en México, en todas partes. Quisiera que mi voz fuera más escuchada, pero también que hubiera más intérpretes, más cantantes y que también se les dieran los espacios.


