¡Que tristeza en lo que quedó el PRD!

Por Mario A. Medina

Abro una nota de El Sur de Acapulco a la que no doy crédito: “Con la presencia de Claudio X. González se anuncia el relanzamiento del PRD”. 

Fue como un balde, no de agua fría, era una tina de agua hirviendo. La nota destacaba que Jesús Zambrano aquel guerrillero de la liga 23 de septiembre, “el Tragabalas”, conocido así por haber sobrevivido una bala en la cara durante un enfrentamiento con el ejército por allá en el año 1974, anunciaba el “relanzamiento” del partido que sumó, 32 años antes, a comunistas, socialistas, nacionalistas, universitarios, académicos y a la sociedad civil en el Partido de la Revolución Democrática.

Zambrano, aquel militante comunista que había formado parte de aquel grupo de jóvenes cuyas “poderosas” armas eran sus ideales, su rebeldía contra el sistema capitalista, contra los gobiernos priístas y contra la clase empresarialdijo, durante el encuentro Por la unidad y la transformación democrática del PRD, a manera de reflexión, ante un exiguo grupo de perredistas: 

“¿De qué serviría cambiar de nombre si seguimos siendo lo mismo que hasta ahora hemos sido? Lo importante es que revisemos a fondo, repensemos, redimensionemos y reorganizarnos para relanzarnos, haciendo honor a nuestra historia como PRD”.

Esta última frase volvió a retumbar en mi cabeza: HACIENDO HONOR A NUESTRA HISTORIA COMO PRD. ¡Qué bárbaro¡, me dije.

En septiembre de 1973 la liga 23 de septiembre intentó secuestrar en la Ciudad de México a uno de los representantes de la derecha mexicana, opositor de la izquierda, el industrial regiomontano Eugenio Garza Sada. El empresario se resistió y los guerrilleros lo abatieron a tiros. Zambrano formaba parte de aquella liga revolucionaria que había optado por las armas.

Cuarenta y ocho años después, el ex guerrillero propusoposicionar al PRD como un partido socialdemócrata, ya no de izquierda como aquel organismo político que lleva en sus venas la historia, las muertes de luchadores sociales, las luchas de partidos como el Comunista Mexicano, el Socialista Unificado de México, el Mexicano Socialista, el Mexicano de los Trabajadores, el Patriótico Revolucionario, la Unión de Izquierda Comunista, el Movimiento Revolucionario del Pueblo, el Revolucionario de los Trabajadores, las disputas de los movimientos sociales y sindicales.

En ese encuentro de unidad y transformación el padrino de “rebautizo” del perredismo de hoy, ya no fue ningún personaje de la izquierda mexicana, tampoco lo fue un nacionalista, fue nada menos que un destacado símbolo de la derecha, enemigo de la izquierda mexicana, ejemplo del empresariado rapaz contra las clases jodidas del país: Claudio X. González.

Mientras leía la nota que daba cuenta del discurso del exguerrillero venía a mi memoria los recuerdos de las historias que pude leer y reportear, desde el Semanario La Unidad del PMS, las luchas de la izquierda mexicana, de personajes que nacieron con la Revolución Mexicana: Valentín Campa, Demetrio Vallejo y Othón Salazar que en los años 40 y 50 dieron grandes batallas por salarios dignos y democracia sindical.

Qué decir de Rubén Jaramillo que en los 60 dio importantes reyertas agrarias, de Arnoldo Martínez Verdugo que, al tomar la dirección del Partido Comunista Mexicano, tuvo la visión de romper con el PCUS de la Unión Soviética, y supo en los 80, mantener en la legalidad al PCM, pero independiente del Estado, y que fue acompañado por Gilberto Rincón Gallardo. 

Por esa Revolución Democrática lucharon contra el autoritarismo estatal Heberto Castillo, Eduardo Valle, El Búho, Raúl Álvarez Garín, Gerardo Unzueta, Pablo Gómez, Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, Fernando Hernández Zárate​, Marcelino Perelló, Gilberto Guevara Niebla, Roberto Escudero, Félix Hernández Gamundi, Jesús Martín del Campo, Alejandro Encinas, René Bejarano, Marcos Rascón,Paco Ignacio Taibo.

Muchos son los hombres y mujeres que si bien, porque ya habían fallecido o no militaron en el PRD, enriquecieron su historia con sus luchas y ejemplo: Rafael Galván, Evaristo Pérez Arreola, Nicolás Olivos, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez.

Desde luego fueron muchas las mujeres que forjaron esa lucha democrática como Elvia Carrillo Puerto, Beatriz Peniche Barrera, Raquel Dzib Cicero, Frida Kalo, Paquita Calvo, Benita Galeana, Rosario Ibarra, Elvira Concheiro, Amalia García Medina, Dolores Padierna, Estrella Vázquez, Adela Salazar de Castillejos, Silvia Millán, Dolores Castro,Alicia Salmerón, Rosalbina Garavito.

Forman parte de la historia del partido del Sol Azteca más de 700 perredistas que dieron su vida, que fueron asesinados por incomodar a los gobiernos salinista y Zedillista por sus ideales y que con su sangre abonaron en favor del partido que Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Andrés Manuel López Obrador, junto con la izquierda nacionalista y la izquierda social impulsaron al PRD, que millones desearon y soñaron llegara a ser, que a querer o no, posibilitó un giro en la vida política y social de este país.

En la historia del perredismo quedó aquel momento cuando en las primeras horas del 12 de diciembre del 2013, uno a uno de las y los 131 diputados del PRD de la LXII legislatura votaron en contra de la reforma energética de Enrique Peña Nieto, aunque ya algunos legisladores, particularmente los llamados “chuchos” era claro que habrían de “chaquetear” muy pronto contra el proyecto perredista.

Ocho años después, el “revolucionario” Jesús Zambrano, defrente a Claudio X. González (¿en calidad de auditor?),habría de confiar que la iniciativa de reforma eléctrica del Presidente Andrés Manuel López Obrador, “no habrá de pasar con el voto del PRD, PAN y PRI”.

Ahora el PRD “relanzado”, no lo descartemos, podrá tener sino nuevos militantes, cuando menos sí nuevos simpatizantes, incluso, adherentes. Personajes del Consejo Mexicano de Negocios, del Consejo Coordinador Empresarial, desde luego, Claudio X. González, el padre de éste, Claudio X. González Laporte, de Kimberly-Clark de México, Gastón Azcárraga Andrade de Grupo Posadas, Alberto Bailleres de Industrias Peñoles y Palacio de Hierro, Antonio del Valle Ruiz de Mexichem, José Antonio Fernández Carvajal de FEMSA, Roberto Servitje de Bimbo, la familia Bours Almada de Bachoco, Juan Pablo Castañón, Gustavo de Hoyos Walther, Carlos Salazar Lomelí, la derecha en pleno.

Para éstos seguramente fue el mensaje de Zambrano (“a sus órdenes jefes”) cuando dijo al exiguo perredismo que se adueñó del partido, reunido en el ex convento de San Hipólito: “Necesitamos cambiar nuestra narrativa y documentos para relanzarnos como un partido socialdemócrata”, es decir, más cerca de la derecha y más lejos de la izquierda.

Les hablaba a Víctor Hugo Lobo, Nora Arias, Mary Telma Guajardo, Angélica de la Peña, Jesús Ortega, Ángel Ávila, Verónica Juárez, Camerino Márquez y Luis Espinosa Cházaro y, desde luego, al padrino del PRD, su patrón, a “don” Claudio X. González.

Cuando voy leyendo línea a línea la nota de lo dicho por Jesús, “Chucho” Zambrano, mis recuerdos traen aquel discurso de Cuauhtémoc Cárdenas en el 25 aniversario del PRD en el Teatro de la Ciudad de México, allí en la calle de Donceles. 

Aquel discurso fue calificado por los medios como “duro y claro”. Cuauhtémoc Cárdenas advirtió aquel 2014 que el PRD corría el riesgo de fracturarse, y señalaba “una izquierda moderna y alejada de radicalismos sólo le sirve al gobierno. Solamente al régimen entreguista y neoliberal(peñista) le conviene decir que hay que ser una izquierda moderna y alejada de radicalismos”. “Al País de nada le sirve una izquierda dócil y dizque a la moda”.

Luego preguntó: “¿Qué tanto hemos logrado, ¿qué tan cerca o qué tan lejos estamos de aquello que buscábamos?”, su pregunta de inmediato tuvo respuesta: “Estamos más lejos que cerca de lo que nos propusimos construir hace 25 años”.

Abrazados de Claudio X. González, del ideólogo empresarial, Los chuchos, los dueños absolutos del PRD, donde hoy no hay contrapesos, se lanzaron a los brazos de la derecha. Hoy el PRD le pertenece a un grupúsculo que bien cabe en las gradas de una cancha de basquetbol. ¡Qué tristeza en lo quedó el PRD!

Que no le cuenten…

¿A cuánto asciende los dineros, las inversiones de las empresas privadas generadoras de luz? En esa misma proporción es el tamaño de la campaña en contra de la reforma eléctrica del Presidente Andrés Manuel López Obrador? No se diga la que busca quedarse con el litio de la nación. 

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