El Mundial también se construye: el trabajo mexicano detrás del nuevo Estadio Azteca
Ciudad de México.- Mientras México se prepara para recibir nuevamente una Copa del Mundo, la reinauguración del Estadio Azteca pone en el centro una historia poco visible: la de miles de trabajadores que hicieron posible su transformación.
A más de medio siglo de su inauguración en 1966, y tras haber sido escenario de dos Copas del Mundo -México 1970 y México 1986-, el ahora Estadio Banorte se reinaugura como el primer estadio en la historia en albergar partidos en tres Mundiales.
El inmueble será sede de cinco partidos del Mundial 2026, incluido el encuentro inaugural, lo que lo convierte en el primer estadio en la historia en participar en tres Copas del Mundo y consolida su carácter como uno de los recintos más emblemáticos del futbol internacional.
La remodelación del estadio fue realizada por miles de trabajadores mexicanos, bajo estándares internacionales, y entregada en tiempo y forma, como parte de los preparativos para la Copa del Mundo.
En este contexto, el líder sindical y dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Pedro Haces Barba, destacó que este logro también debe entenderse desde el trabajo que lo hizo posible:
“México vuelve a hacer historia, pero esta vez también desde el trabajo que hizo posible este estadio. La remodelación del Estadio Banorte es resultado del esfuerzo de miles de mujeres y hombres mexicanos que, con compromiso y profesionalismo, entregaron una obra de primer nivel.”
La renovación del inmueble incluyó mejoras en infraestructura, tecnología, conectividad, iluminación y experiencia para los aficionados, alineadas con los requerimientos internacionales para la Copa del Mundo.
El Estadio Azteca -considerado el más emblemático de América Latina y con capacidad para más de 80 mil espectadores- será uno de los principales escenarios del Mundial 2026.
Haces Barba también reconoció la participación de la empresa ICA, encabezada por la Dra. Guadalupe Phillips, por su papel en la ejecución del proyecto:
“Reconocemos a ICA como una empresa seria que ha sabido responder a la magnitud de este reto, así como la confianza depositada en las y los trabajadores de México.”
Asimismo, destacó la visión que permitió consolidar esta nueva etapa para el país:
“También es importante reconocer la visión de Emilio Azcárraga, que ha sido clave para que México vuelva a ser protagonista en el escenario mundial del futbol.”
Más allá del espectáculo deportivo, la reinauguración del Estadio Banorte representa un ejemplo de lo que puede lograrse cuando se alinean inversión, capacidad técnica y talento nacional.
“El Mundial se juega en la cancha, pero se construye con trabajo. Y este estadio es prueba de lo que puede hacer México cuando su gente responde.”
Con esta transformación, México no solo se prepara para recibir al mundo, sino para demostrar que cuenta con la infraestructura, el talento y la capacidad de ejecución para estar a la altura de un evento global.


