Morena, la oposición está adentro
Por Mario A. Medina
Leo la cabeza de una nota: “Víctor Hugo Lobo Jr. Se atrinchera en Congreso de la CDMX para mantener curul”.
Y es que el junior, suplente de Genaro Rodríguez García, pretendió torpemente que éste, titular de la diputación local de la CDMX, y colaborador de su padre, el tristemente recordado Víctor Hugo Lobo Román, diputado federal de Morena, “volviera a su curul -a lo que tiene derecho- entre empujones y agresiones verbales”.
Quienes conocen el historial de Lobo Román, no se sorprenden. “Así ha operado siempre”, “un tranza”, dicen de él. Muchos lo identifican como la “mafia en el poder” en la Gustavo Madero.
En el morenismo de la Ciudad de México existe el convencimiento que la “familia Lobo” está aprovechando el espacio político para proteger sus intereses personales, pues se dice que esa familia busca quedarse con el PRD de la capital que aún conserva el registro, “no importa si para ello tienen que atacar, desde Morena, a destacados morenistas”. Ahí están las acciones contra del secretario de Gobierno, César Crávioto, al que le ha hecho la guerra en la GAM.
Traigo a cuenta este caso reciente, fresquecito que nos muestra que la principal oposición que tiene Morena no es ni el PAN ni el PRI; tampoco MC, mucho menos el PRD.
“Los partidos de oposición en México han dejado de tener un papel trascendente en el equilibrio de las fuerzas políticas. Desde hace una década y en víspera de la elección de 2018 su presencia fue casi nula y hoy siguen sin tener un peso importante en la gobernabilidad del país, jugando un papel reaccionario y anodino ante la fuerza de Morena, que en últimas fechas sufre una crisis que ya tiene visos de fractura interna”, escribió en la revista Proceso, en calidad de analista y el ex reportero de ésta, José Gil Olmos.
Sí, en México tenemos una oposición bastante “chafa”, de poco nivel. Al país le haría bien una oposición que dejará de ser sólo contestataria, que reacciona por reaccionar a cada propuesta del gobierno morenista. Imaginación no tiene, menos proyecto de gobierno; acude a las famosas “fake news” como mecanismo para tratar de desprestigiar al proyecto de la Cuarta Transformación (4t) y ganar adeptos. No lo ha logrado.
Hay en la oposición mediática, a pesar de sus serias diferencias con la 4t, un tono de desilusión con la oposición política, como es el caso del periodista Joaquín López Dóriga. Éste ha preguntado: “¿Qué líder ve usted en el PAN que diga: ¡oh!? ¿Qué líder ve usted en el PRI?; el PRD desaparecido. No veo ningún liderazgo de oposición. El PRI en su mínima expresión, el PRD desaparecido; ¡el PAN, el PAN en la baba!”, ha puntualizado el columnista en su programa en Radio Fórmula.
En el corto plazo no se ve que Morena vaya a enfrentar territorial y políticamente a una oposición que le genere preocupación. Seguramente va a haber puntos del territorio nacional donde los malos resultados de los gobernadores, presidentes municipales, además de la incapacidad y la güeva de algunos legisladores, debe provocar que la dirigencia de este partido los haga a un lado y/o castigue, además que no vaya a palomear a más personajes indeseables.
Desde el triunfo de López Obrador en el 2018, el tema de los “peligrosos” ha sido recurrente. La lista de éstos quienes llegaron a este partido es larguísima, unos más mediáticos que otros; muchos más fueron de esos quienes tuvieron habilidades para pasar del panismo, del priismo, del perredismo o de la sociedad civil al morenismo.
Políticos de mala fama, maquiavélicos, tramposos que se llegó a justificar su afiliación o su suma a los grupos parlamentarios por “conveniencia” política para aprobar reformas.
Estos y otros tantos indeseables, propios y externos, son la verdadera oposición que tiene Morena. Son, efectivamente, personajes de mala fama, que el partido guinda debe, más que exorcizar, sacar de las listas, echarlos o, al menos,congelarlos e incluir gente, además de proba, capacitada, que vaya verdaderamente al congreso federal, a los locales a trabajar y a no hacer, a parte, el ridículo.
Lo mismo ocurre con el Verde Ecologista y con el del Trabajo, partidos que, si bien podrán tener elementos que están haciendo las cosas “decentemente”, algunos están severamente cuestionados en sus trayectorias caciquiles que poco o nada aportan a la 4t.
Morena tiene un gran problema en este 2026 y será mayor en 2027. No tiene a quién acusar de malos resultados, de mal gobierno, de corrupción, de incapacidad. Ese es su gran problema. Hoy gobierna, y sus candidatas y candidatas llevan el peso de los buenos o malos resultados de sus gobiernos, del buen trabajo o malos resultados de su gente.
Efectivamente como señala José Gil, “la oposición no está presente en la agenda ciudadana y sólo está enfocada en reaccionar cuando hay escándalos que involucran a personajes de Morena”. Sí, “se dedican, a escandalizar los problemas del gobierno y de Morena, con la esperanza de sacar raja política”.
Insisto, el gran problema de Morena es tener enfrente a una oposición, decía antes, “chafa”, sin altura de miras, personajes ya reprobados por la ciudadanía, situación que por el momento no le debe de atormentar, pero sí le debe preocupar tener en sus filas a personajes de mala fama como la familia Lobo.
Muchos aun no entienden cómo se le permitió afiliarse a Morena, cuando él está acusado de malos manejos financieros de lo que fue el PRD. Formaba parte de la “nueva generación de liderazgos”, igual que aquella “nueva generación de priistas”, amigos gobernadores de Enrique Peña Nieto que salieron buenos para la tranza. Lobo Román hizo, igual, negocios desde el poder de la GAM.
El suyo, linaje caciquil que pareciera no se quiere ver que existe, al que esconden, como muchos otros debajo de la alfombra, que actúa, que corrompe, que decepciona, que le hace daño al proyecto cuatroteísta.
Efectivamente, “la oposición ha pasado los últimos años atrapada entre la pasividad, la división interna y la incapacidad de articular un proyecto alternativo convincente”, alejada de la gente a la que desautoriza: “chairos mugrosos”, en vez de buscar ganárselos.
Pero que Morena no se confíe y piense igual que López Dóroga, que la oposición “está en la baba”, puede que sí.
La oposición maligna a Morena no está enfrente, está adentro y le va a hacer muy peligrosa, amén de fuertes, muy fuertes dolores de cabeza que le puede provocar de cara a las elecciones del 2027 y 2030.
Que no le cuenten…
“Ridículo” fue el que hizo la dirigente del PAN en la Ciudad de México, Luisa Gutiérrez en Noticias MVS en Vivo hace unos días. Ante su incapacidad y falta de imaginación para descalificar y golpear al gobierno, usó una imagen creada con Inteligencia Artificial donde se veía al avión Hércules de la fuerza aérea de EU que aterrizó, efectivamente, en el aeropuerto de Toluca. El asunto es que en la imagen se veían soldados y dos misiles, agregados con IA, y aunque el diputado federal de Morena Arturo Ávila y el mismo conductor del noticiero, Luis Cardenas, desenmascararon la treta de la panista, ella insistió que la imagen era real. Así se la gastan.

