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Bucear en la tierra

Por Mario A. Medina 

¿Bucear en la tierra? Sí, y en la Ciudad de México

Leonardo da Vinci, no sólo fue un gran pintor; se sumergió también en el mundo acuático. “Diseñó unas aletas ´pies de pato’ unos guantes palmeados y una caperuza de cuero que cubría la cabeza de la que salía, a la altura de la boca, un tubo respirador que llegaba a la superficie. La caperuza estaba cubierta por agudas púas para defenderse de los peces”.

Fueron decenas las formas que la imaginación del ser humano inventó para poder ingresar a las aguas del mar, lagunas, esteros, ríos, y sobrevivir gracias a algún mecanismo que le permitiera respirar en las profundidades.

Inventos fueron muchos, una campana de madera, el cilindro de hierro, la primera escafandra y muchas más que se fueron perfeccionando; ropa que cubriera y protegiera los cuerpos de quienes se sumergían. 

Muchos hombres y mujeres suponemos que es imposible poder experimentar y conquistar el mar, las lagunas y disfrutar de sus bellezas, de sus animales, de sus arrecifes, de sus paisajes subacuáticos que lamentablemente Da Vinci no pintó.

Sí se puede, y lo primero es dar el primer paso y asistir a un curso y poder dar un primer chapuzón para esa conquista personal, pero, sobre todo, darse el gusto de disfrutar las aguas azules del mar o las de los cenotes. 

Este primer paso se puede dar en un lugar fuera del mar, de una laguna. Se puede dar en una escuela como _Rango Extendido_, una alberca profesional dedicada a la formación de buzos en todos los niveles: buceo deportivo, en cueva, técnico, recicladores, rescate avanzado y primeros auxilios para usuarios e instructores por parte de las agencias.

_Rango Extendido_ es una escuela de buceo fundada hace 45 años donde se ha capacitado a quienes hoy son especialistas que bucean en litorales de aguas dulces nacionales y mundiales, incluidos bosques como los de Kelpy los polos Ártico y Antártico. La escuela ha llevado a bucear a más de 10 mil personas en distintos puntos de México y fuera del país.

La escuela se fundó en 1981 por Luis Sánchez, quien es dueño y director, donde además de aprender a bucear, _Rango Extendido_ es un centro donde cualquier persona, un periodista, adquieren conocimientos para disfrutar o realizar reportajes sobre la vida de tiburones, barcos hundidos profundos, cuevas, arrecifes, bajo hielo y de exploración científica. 

Ramón Bravo Prieto, mexicano ​​ oceanógrafo. Un destacado“comunicador, investigador, ecologista, científico (…), obtuvo el Premio Nacional de Periodismo de nuestro país en 1979.​ Bravo dio a conocer al mundo el fenómeno de los tiburones dormidos”. En su decisión de explorar el mar de los litorales mexicanos, el coahuilense nos dejó un gran legado en sus libros, películas, pero particularmente un compromiso, proteger nuestro medio ambiente, un mensaje ecológico que la humanidad está comprometida a entender y cumplir.

Este mensaje es parte del curso que dan en _Rango Extendido; _ Jorge González-Roa y Patricia, “Pato”,Hernández, instructores. Te enseñan a cumplirlo, a comprenderlo. Pato, una mujer pequeñita, excelente para explicar lo que debes de aprender. La clase teórica, desdecómo te debes montar el chaleco, junto con el tanque de oxígeno, las pesas que ayudan a compensar la flotabilidad natural del cuerpo humano, y una enseñanza importantísima que se debe tener clara, “que cuando se bucea, no se bucea solo”.

De los instrumentos del equipo que nos salvan debajo de las aguas, es “Octopus”, la manguera amarilla que permite compartir tu aire cuando el tanque de oxígeno de tu compañero de viaje en las aguas se ha agotado y la negra es con la que uno va respirando. Cuando el aire le falta a alguno, es una emergencia y la regla dice: “debe uno salir”. 

Mi experiencia en _Rango Extendido_, en la alberca profunda desde 50 centímetros hasta 5 metros con agua a 31 grados centígrados, fue interesante y estimulante. Tuve ciertas dificultades en un primer momento, pero algo aprendí, gracias al acompañamiento de Saúl Santana, reportero que ha podido ofrecernos información y reportajes sobre las maravillas del mar.  

¿Por qué no a atreverse a bucear? Tal vez a no ser un buceador certificado, pero sí tener los conocimientos básicos para, en cualquier momento, bucear en Baja California, Veracruz, Acapulco Huatulco; y si damos el siguiente paso, sumergirse en los siete mares: en África, Indonesia, Galápagos, Costa Rica, Antártica, Ártico, Bahamas, Grandes Lagos, Cuba, Australia, Nueva Zelanda, Islandia, Tahití, Micronesia, Fiji, Colombia y muchos más, para revivir al francés Jack Cousteau y su Calypso.